1.- PROTECCION DE LA MADERA EXPUESTA A INTEMPERIE CON BARNICES O PINTURAS.
Lo primero a considerar es utilizar barnices o pinturas apropiados que tengan propiedades de protección contra rayos UV, humedad, termitas y hongos. Los más recomendables son los barnices y pinturas a base de poliuretanos, bien sea base agua o base solvente.
Barnices de Poliuretano base agua
Los poliuretanos con base de agua se están popularizando mucho porque son fáciles de usar y respetuosos con el medio ambiente, aunque requieren una técnica de acabado distinta. Antes de aplicar el acabado, frote el mueble con un paño húmedo. Deje secar la madera y líjela para suavizar la veta. Hágalo dos veces, ya que el agua tiende a estancarse en la veta cuando se aplica el acabado Si ya ha aplicado esta técnica al aplicar un tinte basado en agua, esto no será necesario.
Si nunca antes había usado un poliuretano con base de agua, no se alarme por el color lechoso del producto: en cuanto se seque se volverá completamente transparente. A diferencia de los acabados basados en solventes, el que tiene base de agua no le da un tinte ambarino a la madera, lo que puede ser bueno o malo, según lo que usted desee conseguir. Los poliuretanos basados en agua se secan rápidamente y apenas necesitan tiempo entre cada capa.
Barnices de Poliuretano base solvente
El poliuretano es un acabado muy duradero y resistente al agua y al alcohol. Dispone de varios grados de brillo, para ayudarle a lograr el aspecto deseado. Cuando use las fórmulas satinadas o semi brillantes, asegúrese de revolver bien el producto para que los agentes suavizantes permanezcan en suspensión. Evite formar burbujas al revolver y al aplicar con brocha. Tras empapar la brocha, golpéela ligeramente contra un lado de la lata en vez de rasparla contra el borde.
Aplique el poliuretano sobre la veta con pasadas largas y superpuestas. Dé varias capas delgadas, lijando entre una y otra con lija de grano 220.
Uno de los errores más comunes que se cometen al usar poliuretano es intentar aplicar capas gruesas, lo que puede ocasionar que se corra, que quede rugoso o que se combe, arruinando su acabado.
Superficie totalmente nueva
Las maderas que no han sido tratadas nunca han de seguir un tratamiento previo al barnizado. Una vez hecho esto se conseguirá una madera perfectamente barnizada.
- Lo primero será lijar la superficie con papel de lija del número 00 ó 000. Siempre hay que lijar siguiendo la veta de la madera.
- Elimina el polvo producido por el lijado con un cepillo suave.
- Aplica una primera mano de penetración. Hazlo con barniz diluido en aguarrás. Si lo prefieres también puedes aplicar productos conocidos como de imprimación, especiales para la conservación de la madera.
- A continuación aplica una mano de barniz. Deja secar al menos 24 horas y aplícale una segunda mano.
Superficie en mal estado
Si la superficie sobre la que vamos a barnizar se encuentra deteriorada y ya tiene aplicados otros barnices deberemos hacer lo siguiente:
- Lo primero será eliminar los restos de barniz. Para ello lijaremos la superficie o utilizaremos líquido quitapinturas.
- Después se limpiará bien la superficie de cualquier resto.
- A continuación se procederá al barnizado de forma normal.
Superficie en buen estado
Esta es la forma de la que casi seguro obtendremos el mejor resultado para ello solo deberemos:
- Lavar la madera con agua y detergente. Dejar secar totalmente.
- Lijar suavemente con papel de lija y quitar los restos de polvo.
- Aplicar una o dos manos de barniz, eso sí, dejando siempre un espacio de tiempo suficiente para que seque la primera mano aplicada.
|